Tom Jones o el triunfo de la honestidad: los cantantes de pop también usan trucos de folclóricas
El cantante galés, con 84 años, suplió con años de experiencia los achaques de la edad y puso a la plaza de España a dar palmas con sus temas más conocidos
Tom Jones canta por derecho. Como los
grandes. Sin esconder que, a los 84 años, su voz no es ya la de cuando era
joven y parecía tener un ventilador en el pecho del torrente que sacaba por la
garganta. Pero da igual. Porque suple con honestidad lo que le resta la edad.
De hecho, empezó con su tema I´m growing old (Me estoy haciendo viejo). La
verdad por delante.
Jones actuó en el Icónica Santalucía de
Sevilla en una de las noches más frías de un mes de junio en la ciudad que se
recuerdan. Y, aún así, consiguió que la gente se levantara de las sillas y
cantara con él éxitos como Sex Bomb o Its Not Unusual, que para toda una
generación es la canción que bailaba el primo de Will Smith en El príncipe de
Bell Air.
El galés, que se marcó un concierto que
superó con creces la hora y media, se sabe los mismos trucos que las
folclóricas. El arte no tiene fronteras. Con más tiros dados que la valla de un
coto, donde no le llega ya la voz lo suple con un fraseo. En los altos que se
hacen muy cuesta arriba, gorgorito que disimula.
El cantante hizo varios guiños a Sevilla
saludando en español. "Buenas noches", inició su concierto, antes de
empezar una tanda de viejos conocidos. Primero I´m growing old; después, su
archiconocido Its Not Unusual. aunque con unos arreglos latinos que
descolocaron un poco al público.
Con un lleno absoluto y sin entradas
disponibles, la tercera fue What´s new, pussycat?, otro de sus clásicos, que
el respetable coreó con ganas. Y llegó Sex bomb, una de las canciones más
conocidas que empezó como una balada y rompió en su ritmo habitual, quizás lo
más celebrado del concierto.

¡Cumplimos 18 años!