Dave Grohl confiesa cómo la muerte de Taylor Hawkins lo llevó a replantearse su vida


El líder de Foo Fighters revela que la pérdida de su amigo y baterista lo sumió en una profunda crisis personal y creativa

La muerte de Taylor Hawkins, baterista de Foo Fighters desde 1997, marcó un antes y un después en la vida de Dave Grohl. El líder de la banda ha reconocido que la pérdida de su amigo y compañero lo obligó a cuestionarse absolutamente todo: su carrera, su relación con la música y hasta su manera de afrontar el silencio. En una entrevista con la revista MOJO, Grohl explica que la muerte de Hawkins en 2022, ocurrida en Bogotá horas antes de un concierto, “puso su mundo patas arriba” y lo dejó en un estado emocional del que tardó en recuperarse .

Grohl admite que “perder a Taylor nunca estuvo previsto” y que la noticia fue tan devastadora que aún hoy le cuesta asimilarla. Hawkins, de 50 años, falleció con varias sustancias en su organismo, un hecho que conmocionó al mundo del rock y dejó a Foo Fighters en una situación de incertidumbre total. Según Grohl, la banda no tenía intención de grabar nada tras la tragedia, pero con el tiempo comprendieron que la música era la única vía para seguir adelante. “La música ya nos había salvado antes”, recuerda, aludiendo a la muerte de Kurt Cobain en 1994, que lo llevó a fundar Foo Fighters como una forma de sanar .

En esta nueva etapa, Grohl reconoce que tuvo miedo al silencio. Temía enfrentarse a sus emociones sin la protección que siempre le había brindado la música. “Creo que le tenía miedo al silencio, miedo a tener que sentir”, confiesa. Aunque admite que quizá habría necesitado más introspección, también reconoce que componer y volver al estudio fue una muleta necesaria para sostenerse en un momento de dolor extremo. Su próximo álbum, Your Favourite Toy, que verá la luz el 24 de abril, está profundamente marcado por esa experiencia y recupera la energía cruda y contundente de los primeros Foo Fighters .

La pérdida de Hawkins también abrió un proceso complejo para encontrar un nuevo baterista. Primero llegó Josh Freese, quien se unió a la banda durante un año antes de regresar a trabajar con Trent Reznor. Después, Ilan Rubin —exmiembro de Nine Inch Nails— asumió el puesto, aportando estabilidad a la formación. Aun así, Grohl insiste en que nadie podrá ocupar realmente el lugar de Hawkins, a quien describe como “un espíritu increíble, un hermano y el mejor amigo que podíamos tener” .

Hoy, Foo Fighters siguen adelante, pero lo hacen con una herida que forma parte de su historia. Para Grohl, la muerte de Hawkins no solo cambió su manera de ver la vida, sino también su forma de entender la música. Y aunque el dolor persiste, también lo hace la necesidad de crear, de tocar y de honrar la memoria de quien fue una pieza fundamental en la banda y en su propia vida.

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