Blake Fielder-Civil rompe su silencio: así vivió la muerte de Amy Winehouse
El exmarido de la artista recuerda el momento en que le comunicaron el fallecimiento, reflexiona sobre su relación y aborda las críticas que lo han perseguido desde 2011
Han pasado casi quince años desde la muerte de Amy Winehouse, una de las voces más influyentes del soul contemporáneo. Su fallecimiento, a los 27 años, debido a una intoxicación etílica accidental, conmocionó al mundo y abrió un debate que aún hoy sigue vivo: ¿hasta qué punto influyó su entorno en su espiral autodestructiva? Entre los señalados estuvo desde el primer momento su exmarido, Blake Fielder-Civil, cuya figura quedó marcada por la sombra de la adicción y la tormentosa relación que ambos mantuvieron. Ahora, en una entrevista reciente, Fielder-Civil ha decidido hablar con una franqueza inédita sobre aquellos años y sobre cómo vivió la noticia de la muerte de la cantante .
En el pódcast We Need To Talk, el británico reconoce que nunca ha intentado esquivar su parte de responsabilidad. Asegura que ambos compartían un estilo de vida dañino y que la adicción formaba parte de su día a día como pareja. Sin embargo, rechaza tajantemente la idea de que él fuera quien introdujo a Winehouse en las drogas o quien facilitaba su consumo. De hecho, recuerda que durante una de las etapas más críticas de la artista, él se encontraba en prisión preventiva por una pelea en un bar, mientras “el vendedor de Amy seguía presente en su vida”, algo que —según afirma— escapaba por completo a su control.
Fielder-Civil también rememora el momento exacto en el que le comunicaron la muerte de su exmujer. Estaba en la cárcel cuando un funcionario lo llevó a una oficina y le mostró un titular de prensa. Su primera reacción fue pensar que se trataba de una broma. Solo cuando leyó la noticia comprendió que la posibilidad de reconciliarse —algo que ambos habían contemplado— desaparecía para siempre. Aquel instante, relata, lo dejó devastado, encontrando consuelo únicamente en un compañero de celda que lo abrazó mientras ambos lloraban.
Pese al tiempo transcurrido, Fielder-Civil asegura que sigue sintiendo un vínculo emocional profundo con la cantante. Afirma que, de seguir viva, probablemente mantendrían algún tipo de relación, aunque fuera amistosa. “Nada de lo que pasó entre nosotros fue lo suficientemente fuerte como para separarnos del todo”, reflexiona.
Su testimonio reabre un capítulo doloroso pero necesario para comprender la complejidad de la vida de Amy Winehouse, marcada por un talento desbordante y una vulnerabilidad extrema. También invita a revisar la narrativa que durante años ha rodeado a Fielder-Civil, convertido en villano mediático sin matices. Hoy, más de una década después, él intenta reconstruir su vida mientras convive con un pasado que nunca dejará de acompañarlo.

¡Cumplimos 18 años!