Eurythmics y el renacer creativo británico: Dave Stewart impulsa una nueva era para los jóvenes artistas


Dave Stewart lanza Rare Entity, una incubadora cultural que busca devolver a Gran Bretaña el prestigio creativo perdido

La industria cultural británica vive un momento de introspección. Tras décadas siendo un referente mundial —de los Beatles a Oasis, del Cool Britannia a la explosión del britpop—, el país atraviesa una etapa en la que la creatividad parece haberse visto frenada por la falta de financiación y el impacto del Brexit. Esa es, al menos, la visión de Dave Stewart, cofundador de Eurythmics, quien ha decidido pasar a la acción con un proyecto ambicioso: Rare Entity, una incubadora destinada a apoyar a jóvenes creadores y reactivar el músculo cultural del Reino Unido.

Un país menos “cool”: el diagnóstico de Stewart

Stewart considera que Gran Bretaña ha perdido parte de su brillo cultural. Según explica, la banca británica evita conceder créditos a proyectos creativos porque “no están respaldados por activos fijos”, lo que deja a miles de jóvenes sin opciones para desarrollar su talento. Su socio en la iniciativa, Dominic Joseph, confirma esta tendencia: la creatividad no se percibe como una inversión segura.

El músico compara esta situación con la de otros países europeos:

  • Italia, por ejemplo, presume de su tradición operística, teatral y musical.

  • Gran Bretaña, en cambio, no ha sabido colocar la cultura en un lugar prioritario dentro de su identidad nacional.

Para Stewart, recuperar ese orgullo es esencial para que el país vuelva a ser “cool”.

El origen de Eurythmics: un ejemplo de lo que hoy sería imposible

La historia de Eurythmics es, en sí misma, un recordatorio de la importancia de la financiación cultural. En 1982, tras un primer disco fallido, Stewart y Annie Lennox recibieron un crédito de 5.000 libras de un director de sucursal de Barclays que confió en ellos. Con ese dinero grabaron Sweet Dreams (Are Made of This), un álbum que vendió más de 1,3 millones de copias y se convirtió en un clásico global.

Stewart nunca olvidó aquel gesto: durante años envió discos de oro y platino al banquero que creyó en su proyecto. “Sin él, nadie sabría quiénes somos”, afirma.

Rare Entity: una incubadora para el futuro

El nuevo proyecto de Stewart funcionará como un puente entre creadores y Business Angels culturales dispuestos a invertir en talento emergente. La incubadora abarcará un amplio abanico de disciplinas:

  • Música

  • Artes escénicas

  • Cine, vídeo y fotografía

  • Publicidad y diseño

  • Arquitectura

  • Moda y textil

  • Videojuegos

  • Radio y televisión

  • Escritura, edición y patrimonio

  • Software y educación cultural

El sector creativo británico genera 124.000 millones de libras al año y sostiene más de 2,3 millones de empleos, según cifras oficiales. Stewart quiere que ese potencial no se pierda por falta de apoyo financiero.

Derechos de autor: proteger al creador

Uno de los pilares de Rare Entity será la defensa de la propiedad intelectual. Stewart y Lennox conservan el 15% de los royalties de Eurythmics, pero el músico quiere que los artistas de su incubadora mantengan el 75% de los derechos de sus obras. “Los dueños de la creatividad deben seguir siendo los dueños”, afirma.

Una apuesta por devolver a Gran Bretaña su liderazgo cultural

Con Rare Entity, Stewart busca algo más que financiar proyectos: quiere reactivar el orgullo creativo británico, impulsar nuevas voces y demostrar que la cultura es un activo estratégico para el país. Su iniciativa pretende abrir puertas que hoy están cerradas y ofrecer a los jóvenes creadores la oportunidad que él mismo recibió hace más de cuatro décadas.

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