El jet privado de Elvis Presley: del lujo aéreo al olvido en el desierto
El Lockheed JetStar que el Rey del Rock compró en 1976 permaneció abandonado durante más de 40 años y fue subastado como pieza de colección
En diciembre de 1976, Elvis Presley adquirió
por 840.000 dólares un Lockheed 1329 JetStar fabricado en 1962, una aeronave
ejecutiva que reflejaba su estilo de vida extravagante. Equipado con cuatro
motores, el jet alcanzaba velocidades de hasta 900 km/h y tenía una autonomía
de casi 4.000 km, ideal para sus giras por Estados Unidos.
El interior del avión era un símbolo de lujo: paneles de madera, tapicería de terciopelo rojo con detalles dorados, sillones amplios, sistema de entretenimiento con televisión, videocasetes, tocacintas y auriculares con controles individuales. También contaba con cocina equipada, baño completo y espacio para hasta diez pasajeros, además de tres tripulantes.
Este JetStar formaba parte de una flota que
incluía el famoso Convair 880 “Lisa Marie” y otro JetStar apodado “Hound Dog
II”, utilizados para transportar a su banda, equipo técnico y al coronel Tom
Parker, su representante.
Tras la muerte de Elvis en 1977, el avión
fue vendido a una empresa saudí y trasladado al Centro Aéreo Internacional de
Roswell, en Nuevo México, donde permaneció abandonado durante más de cuatro
décadas. Sin motores ni varios componentes clave, su estado de conservación lo
convirtió en una pieza más apta para exhibición que para vuelo.
Finalmente, en enero de 2023, el JetStar fue
subastado por Mecum Auctions en Florida por 260.000 dólares. La venta contó con
la presencia de Priscilla Presley, exesposa del cantante. El anterior
propietario, Jim Gagliardi, lo había adquirido en 2017 por 430.000 dólares.
Hoy, el jet representa no solo el lujo de
una época, sino también el paso del tiempo sobre los íconos materiales de la
cultura pop. Un vestigio de la grandeza de Elvis, convertido en reliquia para
coleccionistas y admiradores.

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