Michael Jackson contra los mitos del rock: cartas, rabia y reivindicación
En unas cartas inéditas, el Rey del Pop critica la supremacía cultural de artistas blancos y reafirma su lucha por el reconocimiento del talento negro
En los años 80, Michael Jackson mantenía una estrecha relación con Paul McCartney, fruto de la cual surgieron varias colaboraciones memorables. Pero todo cambió en 1985, cuando Jackson compró por sorpresa el catálogo editorial de los Beatles por 47,5 millones de dólares, superando la oferta del propio McCartney, quien le había hablado de la subasta. Aquella traición fue un punto de inflexión.
A raíz de ese episodio, Jackson escribió una
serie de cartas personales en las que cargaba duramente contra los Beatles,
Elvis Presley y Bruce Springsteen. Esos textos, revelados años después por un
medio británico, ofrecen un retrato íntimo de su frustración ante una industria
musical que, según él, favorecía a los artistas blancos y relegaba
sistemáticamente el talento negro.
Jackson denunciaba el hecho de que figuras
como Elvis fueran aclamadas como “El Rey del Rock and Roll”, o Springsteen como
“El Jefe”, mientras que muchos artistas afroamericanos con igual o mayor
talento eran ignorados. Él mismo sentía que debía “vender más de 200 millones
de discos” solo para ser tomado en serio por una industria dominada por
prejuicios.
Aunque su tono es combativo, también dejaba
espacio para el reconocimiento: “Los Beatles eran buenos”, admitía, aunque
recalcaba que no eran mejores que otros artistas negros a los que no se les
había dado la misma plataforma. En sus propias palabras, se propuso cambiar esa
narrativa “con el poder de mis canciones, mi baile, mi apariencia y mi mundo
misterioso”.
Su objetivo final, afirmaba, no era la
venganza, sino la unión: lograr que todas las razas se amen como una sola.

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