Tres icónicas canciones que parecen cristianas (pero no lo son)
No se trata de prohibir escuchar ciertas canciones, sino de aprender a discernir cuáles no transmiten un mensaje alineado con el Credo cristiano, aunque puedan parecerlo por su título o temática
Se dce que para gustos no hay nada escrito. Música, libros, cine o comida son temas muy personales en los que todo el mundo tiene sus pequeñas manías o, mejor dicho, sus preferencias. Sin embargo, hay ciertos temas en los que a veces no está de más tener un cierto criterio para saber poner cada cosa en su sitio. Es, por ejemplo, el caso de la música cristiana o aquella que lo aparenta ser.
Aclaremos desde el principio: no se trata de sostener el discurso de que un católico no puede escuchar ciertas canciones. Más bien, el enfoque está en aprender a discernir para evitar que, por inercia, se consideren cristianas canciones que, por muy buenas o icónicas que sean, no necesariamente transmiten un mensaje acorde con el Credo cristiano solo porque incluyan palabras como aleluya, amén o Dios. Repasamos tres canciones mundialmente conocidas que a veces se han confundido por himnos cristianos.

¡Cumplimos 18 años!